In 70's Anacrópete Musical Chelsea Hard Rock

¡CHELSEA! ASÍ SONABAN LOS 70'S (ANTES DE KISS)


Hace unos días inaugurábamos el blog presentándoles nuevos sonidos. Hoy el turno es para nosotros, los que tenemos el gusto por la música arraigado al pasado. Nonserviam nace con la idea de darle igual valor a ‘lo nuevo’ y a ‘lo viejo’ en materia musical y literaria, porque aquí creemos que podemos disfrutar de ambos mundos (ajá, a lo Hannah Montana). Pero si definitivamente usted (como yo) vive añorando los estilos y el contenido musical de décadas pasadas, aquí se los vamos a poner en bandeja de plata. ¡Bienvenidos y bienvenidas!

No lo voy a negar: estoy en mi salsa. Mi amor por el rock clásico me ha acompañado la mitad de mi vida; y hoy entramos en materia con uno de esos álbumes que definitivamente, según yo, los amantes del ‘rock viejito’ deberían tener el placer de disfrutar: CHELSEA.

Año 1970, comienzo de década. A penas en el primer lustro de los 70’s, el rock experimentó unos subidones y bajonazos tan solo comparables con el estilo del género: muere la santísima trinidad del Rock Psicodélico norteamericano Joplin, Morrison y Hendrix; se estrenan álbumes de la talla de Led Zeppelin III, Paranoid de Black Sabbat y Aerosmith, el álbum debut de ‘los chicos malos de Boston’; y finalmente, el mundo ve nacer bandas tan grandes como Queen y Kiss. Pero entre el inicio de década y la creación de una de las bandas más representativas del Hard Rock, pasaron cosas interesantes. Pasó Chelsea.


‘CHELSEA’ no solo fue el nombre de la banda que Peter Criss formó antes de convertirse en el batería original de Kiss, también fue el título del único álbum de la banda que vio la luz. Fue lanzado en 1971 con 10 canciones originales; y aunque a lo largo de la historia ha recibido buenas críticas, lo cierto es que no es de los trabajos musicales más conocidos de la década.   




Hacía años que el Rock Psicodélico había alcanzado su cúspide y su evolución se estaba gestando en el Rock Progresivo. Unido a ello, sobre todo en Norteamérica, el Folk Rock ya había cogido forma y estábamos próximos a conocer los inicios del Hard Rock. De todo esto se nutre CHELSEA. No creo que sea posible encasillarlo en uno de estos géneros y la primera pista que nos regala la banda es prueba de ello.

Rollin’ Along le da inicio al disco con una percusión sencilla y constante, seguida de una melodía en guitarra acústica muy típica del rock sureño de los Estados Unidos. El primer minuto va en una onda muy acústica, donde las protagonistas son guitarras y voces. Sin embargo, y este es el detalle definitivo de la canción, en determinado momento una guitarra eléctrica entra para alterar todo el concepto. La melodía entonces, en cuestión de segundos, se torna mucho más eléctrica y agresiva, notándose también el cambio en la voz de Peter Shepley, el vocalista. All american boy y Ophelia (basada en un pequeño pasaje de Shakespeare) siguen la misma lógica.

En adelante el disco sigue oscilando entre estos dos estilos, pero también entre múltiples atmósferas y temas. La diversidad del álbum es notable en el paso de una canción a otra: Les´t call it a Day, una reflexión sobre el paso del tiempo; Polly Von, historia de un asesinato; y Grace, oda a una bailarina en un tono bastante conquistador. Cada una enriquecida a su manera por el manejo instrumental de los músicos. La base siguen siendo guitarras y voces, añadiendo en algunas ocasiones coros bastante llamativos y animados. Sumado a ello la utilización de violines, teclados, la viola y el bajo van dotando de matices a cada canción, en donde siempre letra y melodía van conectadas.

Hard Rock Music es sin duda, la pista en donde más se hace notar la destreza en el uso de guitarras eléctricas y su fusión con una base acústica. En esta canción, como no pasa en las otras, Shepley mantiene una fuerza constante en la voz y unos agudos en los que se alcanza a percibir la influencia de un joven Robert Plant. Más adelante el protagonismo pasa a ser de la percusión y unos pocos coros en segundo plano (cosa que también recuerda mucho a Led Zeppelin). Al mismo tiempo, la influencia de The Doors y Morrison hacen eco en Grace, dotada de un tono seductor y la presencia constante de teclados cercanos al blues.  

Como dato curioso tenemos la participación de John Cale (ex Velvet Underground) quién por la época, ya habiéndose separado de Lou Reed por diferencias entre ambos músicos, colaboró con Chelsea, tocando la viola en los tracks 7 y 10.  Good Company es el cierre del disco. Una melodía sencilla y un estribillo repetitivo “Good company makes me smile// Downright open all the while// Downright country all the time…”. Lo último que se escucha en la canción, y lo último que escucharíamos del grupo neoyorquino en estudio, son las risas de los músicos, de fondo, desvaneciéndose hasta volver a dar paso al silencio.

CHELSEA como banda y como álbum, mirando el panorama histórico en que hicieron su corta aparición, resume lo que pocas veces nos deja ver la historia: el proceso de tránsito entre un estilo y otro, la convergencia de todo aquello que está pasando en ese momento, la homogeneidad de la música y, sobre todo, el resultado de aprovechar lo que hay a mano. Dos años después del lanzamiento del álbum, vimos a Criss llegar a la cima desde la batería de Kiss y dejar una huella definitiva en el mundo del Hard Rock. Pero su aporte a la historia también está escrito entre líneas, en compañía de músicos de quienes su nombre pocos retenemos en la cabeza, pero que no por eso, deja de ser toda una joya el aporte que hicieron.

Los participantes en CHELSEA, fueron:

         Peter Shepley - voz
         Mike Brand - guitarra
         Chris Áridas - guitarra
         Michael Benvenga - bajo, voz
         Peter Criss - batería
         John Cale - viola
         Steve Loeb – piano

Gracia a ellos, y a ustedes por leer.  


¡Rock&Roll Forever my Friends!

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1 comentarios:

  1. Buena exploración musical. Los sonidos perdidos en las décadas. Gracias.

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