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In 1983 Argentina Cronovisor Literario Latinoamérica Luisa Valenzuela Novela de dictadura

Cola de Lagartija: Humor, Latinoamérica y Dictadura



Bien es sabido que el arte es el reflejo de la sociedad misma. Latinoamérica, como bien sabemos ha sufrido diferentes tensiones políticas y sociales que han desencadenado en movimientos artísticos representativos. Uno de ellos, del que hablaremos hoy, es el subgénero literario llamado la novela de dictador. Muchos son los ejemplares que se enlazan a este subgénero. Garcia Marquez, Carpentier, Asturias, Vargas Llosa, Osorio, entre otros, han sido los representantes de este particular movimiento que se da —evidentemente— a partir de la represión resultante de las dictaduras en los diferentes países. 

En esta ocasión nos ubicaremos en Argentina gracias a Luisa Valenzuela, quien nos presenta Cola de Lagartija, una novela paródica basada en José López Rega, mejor conocido como El BrujoMinistro de Bienestar Social encargado de organizar la Triple A y de ejercer opresión y manipular a los ciudadanos a partir de la devoción al cristianismo y los valores patrióticos. Realmente leí esta novela para una clase de la universidad, me correspondió al azar puesto que yo había elegido analizar otra antes, pero me gustó tanto al final que quise compartirla con ustedes. 

El Brujo es un personaje con todas las características dignas de un protagonista de la novela de dictador. Nace, crece y muere creyendo que es el centro del universo y que debido a su poder debe ser vanagloriado y respetado por todos aquellos que los rodean. 

Hay varios elementos importantes a lo largo de esta obra en los que me gustaría hacer hincapié para desmenuzar este trabajo y comprenderlo mejor. Yo dividí este trabajo en cuatro puntos claves generales que se repiten como signos a lo largo de toda la obra:

El primero evidentemente es el humor con el que se cuenta la historia. El Brujo es un personaje terco y hostil que quiere hacer lo que sea con tal de conseguir lo desea. Sin embargo hay dos puntos de vista principales que evidencian al verdadero personaje principal, el primero es el propio. El uso de monólogos nos hace ver a este protagonista como un ser grande, lleno de poder, inalcanzable, pero gracias a los subtitulo podemos darnos cuenta que sucede cuando este punto cambia hacia los ciudadanos: burla, ridiculización y la consideración incluso de síntomas considerados dentro de su falta de estabilidad psiquiátrica. También, estos rasgos empezamos a asumirlos como lectores a lo largo del texto, con su acciones no solo vemos su ejercicio de poder, sino también como el mismo valida el ridículo como un método para ejercer. 

El segundo es el uso del cuerpo como un elemento de jerarquizacion social dentro de la historia y la sexualidad como representación de poder, que principalmente se representan por El Garza, un hombre que no tiene testículos y El Brujo, quien sí los tiene pero que además de eso tiene un tumor —que yo le atribuyo al Milhombres, una planta con la que el crece que según encontré es causante de tumores— a quién considera como su hermana y pareja sentimental y la llama Estrella, a la cual quiere dejar embarazada para poder renacer de el mismo y seguir en el cargo siendo él nacido de él ( ahi vemos una referencia directa a la santísima trinidad, puesto que se representa al brujo como padre hijo y espiritu al mismo tiempo). 

La relación entre El Garza y El Brujo es de constante dominación y humillación, ya que El Garza no puede tener erecciones debido a su falta de testículos, razón por la cual es ultrajado y menospreciado por El Brujo. Algo parecido sucede con las guainas, mujeres que lo acompañan dentro de su vivienda, de las cuales el tiene el control y las maltrata como forma de placer. Así mismo sucede con otros personajes femeninos de los cuales abusa como muestra de su poder.

El tercero es la espaciacion como método de exaltación y reflejo del poder. La historia se desarrolla a partir del concepto abstracto del tacurú, que es la montaña donde viven las hormigas y que es reflejada en su cosmogonía como dictador. Cuando es niño tiene el primer encuentro con este elemento, en el que pone sus testículos y su tumor dentro de la tierra y las hormigas no lo hacen nada, según él "lo veneran". Así mismo se desarrolla su personaje. En el futuro, utilizando elementos de los egipcios y los Mayas, decide construir su propia pirámide para poder observar a sus hormigas (súbitos) desde la parte mas alta que pueda.

"Por eso ahora me voy físicamente para arriba, me coloco a la cabecera de todo, asciendo, me dignifico, me altarizo y enaltezco sobre la pirámide que he mandado a construir"

Y el cuarto, que se da a partir del juego con la fantasía y el realismo dentro de la obra que nos ayuda a entender que mas allá del hecho narrativo o de la alegoría del personaje, se centra dentro de una problemática real y que pudo ser palpable dentro de un contexto histórico especifico. Esto es mas evidente en el segundo capitulo de la obra en el que vemos una ruptura ficcional de la autora con el lector donde el pacto de credibilidad que realizamos se fortalece ya que tenemos un contacto directo con quien narra el libro dentro del contexto real. Esta técnica le permite a la autora no solo contar sus sentimientos reales respecto a la situación política sino que también le permite reflexionar al lector sobre el papel que cumplen tanto la literatura como método de salvación como  las escritoras dentro de la época en la que se presentan los sucesos:

"ponerse a escribir cuando por ahí, quizás al lado, a un paso no más, están torturando, matando, y una apenas escribiendo como única posibilidad de contraataque, qué ironía, que inutilidad. Qué dolor sobre todo. Si al detener mi mano pudiera detener otras manos(...) Me pregunto hasta dónde llegará el hambre de represión de este gobierno, a qué gula responderán, cuál será la glándula que segrega este indiscriminado odio, cómo llegar a detener esta descarga química"

Mas allá de esto vemos técnicas interesantes que nos permiten adentrarnos a  una historia con variedad de elementos diferentes que confluyen de manera armoniosa. La polifonia, no solo narrativa sino también textual hacen que cosas como la santería africana,mas tarde cubana, compagine perfectamente con el cristianismo que para la época era potente y de la misma manera puedan ser estas las bases del mandato que resultan al final solo ridiculizando su posición ya que el personaje en si no posee ninguna cualidad divina que se nos hace creer. La crítica persistente a la represión religiosa se resuelve a través de un gran final donde se revierte todo valor propuesto y que nos lleva a comprender de manera magnifica no sólo la ausencia de la sangre dentro de un contexto tan violento como la dictadura sino también el inicio de toda la obra. 

De esta manera, los invito a conocer una voz femenina que nos cuenta un momento crítico de su país de una forma irónica y divertida. 


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In América Latina Cronovisor Literario Poemas Clandestinos Poesía Roque Dalton

Antología de resistencia










Hay hitos en los sucesos de la humanidad que siguen tan vigentes en el ahora, que es imposible no conmocionarse al pensarlos y por instantes revivirlos e imaginarlos con los ojos tan cerrados que se niegan a ser abiertos . Ello no infiere que hagan parte del consiente colectivo, al contrario, parece ser que a medida que nuestra sociedad, la del afán y el olvido al continuar corriendo se convence que no hay conexión entre su presente y el pasado. 

Pero la resistencia al olvido está porque ante cada día que pasa con todas sus vicisitudes algunos pocos comprenden que es por medio del lenguaje, y sus tantas formas, que los rastros del acontecimiento se contienen para persistir en lo más profundo de los rincones del sentir convergente de una historia que no puede ser relegada, ni tampoco debe ser sometida a la transformación por el bien de unos pocos. 


Entonces, cuando la unión de los máximos sentires ante lo que sucede de repente, el escritor transformado por la musa hace del vivir en su devenir, su oficio, naciendo justo de allí la poesía. 

Uno de esos hombres que lograron sublimar la vida por medio de aquel oficio, fue Roque Dalton escritor proveniente de San salvador, nació el 14 de mayo de 1935 y falleció el 10 de mayo de 1975 en circunstancias nunca aclaradas. Vivió su juventud en la ciudad de Santiago de Chile, donde adelantó sus estudios en Derecho, pero sería unos años más tarde que la culminaría la carrera en su país. Desde una temprana edad manifestó su sensibilidad por las problemáticas sociales, causa que lo llevó ser participe de los movimientos revolucionarios que estaban emergiendo en Centro América. Su amor por las luchas de su pueblo le llevó a ser sentenciado a muerte por las dictaduras salvadoreñas, sin embargo, logró escapar dos veces de las garras de la muerte.

Fue partícipe de la renovación de la lírica latinoamericana de la década de 1960 y a la par con su vida política, conjugaba la praxis con la literatura como una misma lucha. En cada verso escrito estaba explicita la realidad revolucionaria que transforma la dialéctica fruto de aquellos acontecimientos que marcarían la historia de las resistencia latinoamericanas. 



Historias y poemas de una lucha de clases fue el título original del libro que ahora se conoce como Poemas clandestinos. Ninguno de los poemas está firmado por Dalton, sino firmados por Vilma Flores, Timoteo Lúe, Jorge Cruz, Juan Zapata y Luis Luna,  ya que dice en el prólogo sobre esto Luis Alverga , (edición de 2008 por la editorial Baile del Sol)

"Más que seudónimos, son heterónimos, como los de Fernando Pessoa, pues cada uno de «los autores» tiene una biografía propia. El denominador común es que todos habían pasado por las aulas universitarias. De alguna forma, eso significaba afirmar que, para Dalton, el sujeto de la revolución en El Salvador no sería un etéreo «proletariado» —descontextualizándose así el producto del análisis de Marx, quien tenía en el horizonte de sus preocupaciones a la sociedad capitalista industrial de fines del siglo XIX, en concreto, a Inglaterra, esa sociedad inglesa industrial cuyos bajos fondos retrata magistralmente el Oliver Twist de Dickens—, sino que provendría de la pequeña burguesía, los estudiantes y los intelectuales, pero adoptando el proyecto histórico y los valores éticos de las mayorías populares como suyos. «La pequeña burguesía» es el título de uno de los poemas, donde el autor advierte sobre lo que ocurre cuando este sector quiere transformar la sociedad desentendiéndose del dolor de las mayorías populares, de tal suerte que hacer la revolución se convierte en un acto frívolo... "

El compendio contenido en esta antología de la resistencia no es más que el reflejo del amor más puro por conservar todo sentir, toda vivencia y toda realidad. Pero más allá de preservar aquellos hitos infalibles para el el ser humano, sus letras son la reverberación de un presentimiento a futuro. 

Así que a quien sea que esté leyendo estas palabras, las palabras de Dalton, las palabras de un pueblo, le invito a quitarse el velo que corroe la ciega existencia que la sociedad en la que vivimos nos instaura desde el primer segundo que respiramos. Pues cada revolución es posible sólo si nos pensamos  desde el deconstruir de nuestra propia vida, para así algún día trastocar las otras existencias y crear un retórica que construya otros mundos posibles. 



SOBRE NUESTRA MORAL POÉTICA

No confundir, somos poetas que escribimos 
desde la clandestinidad en que vivimos.

No somos, pues, cómodos e impunes anonimistas: 
de cara estamos contra el enemigo 
y cabalgamos muy cerca de él, en la misma pista . 

Y al sistema y a los hombres 
que atacamos desde nuestra poesía 
con nuestras vidas les damos la oportunidad de que se cobren, 
día tras día.


COMO TÚ
Yo, como tú,
amo el amor, la vida, el dulce encanto
de las cosas, el paisaje
celeste de los días de enero.

También mi sangre bulle
y río por los ojos
que han conocido el brote de las lágrimas.

Creo que el mundo es bello,
que la poesía es como el pan, de todos.

Y que mis venas no terminan en mí
sino en la sangre unánime
de los que luchan por la vida,
el amor,
las cosas,
el paisaje y el pan,
la poesía de todos.




CANCION DE PROTESTA
A Silvio.


Cayó mortalmente herido de un machetazo en la guitarra
pero aún tuvo tiempo de sacar su mejor canción de la funda
y disparar con ella contra su asesino
que pareció momentáneamente desconcertado
llevándose los índices a los oídos
y pidiendo a gritos
que apagaran la luz.
(Un libro levemente odioso)




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In 1914 Cronovisor Literario Cuentos de amor de locura y de muerte Horacio Quiroga latinoamerica terror Uruguay

EL TERROR NACIDO DE LO COTIDIANO EN "CUENTOS DE AMOR DE LOCURA Y DE MUERTE" POR: HORACIO QUIROGA.



Hace unos días, en nuestra tercera edición de planeta sonoro, escuchábamos al primer país latinoamericano que tratamos en la sección: Uruguay. Hoy seguimos en ese maravilloso país que, no solo hace parte de novelas como ‘la borra del café’ o ‘la tregua’ de Benedetti, sino que también es la casa del maestro del terror latinoamericano: Horacio Quiroga.

Desde que se destacó como cuentista, por allá en 1904, la crítica lo empezó a comparar con Edgar Allan Poe, cosa que no le molestó al uruguayo, quien siempre lo consideró su más grande maestro. La verdad es que hubo malos comentarios tanto como buenos sobre su obra: hay quienes decían que se limitaba a ser una ‘copia barata’ de Poe, mientras otros, desde el inicio, le dieron el puesto que hasta hoy sigue ocupando en la narrativa de terror latinoamericana. En 1917, estando en Buenos Aires, Argentina, Quiroga publica “Cuentos de Amor de Locura y de Muerte” libro que en su primera edición contaría con 18 cuentos, aunque después el propio escritor suprimiría tres de ellos, dejando solo 15.

Los escritos que nos encontramos en “Cuentos de Amor de Locura y de Muerte” tienen una extensión, más o menos, de 6 a 10 páginas por cuento. Utiliza, más bien, un lenguaje coloquial, claro y poco adornado, y resaltan voces narrativas de todo tipo: primeras personas, narradores omniscientes, o incluso casos de curiosos narradores testigo en voces de animales. En esta complicación de cuentos podemos toparnos con varias de las particularidades que identifican a Quiroga como escritor: el terror concebido desde lo cotidiano; la creación latente de una atmosfera mortífera; la presencia de elementos asociados a la naturaleza como animales y plantas; y, sobre todo, la presencia de la muerte, que se posiciona como la característica inherente a todos los relatos del libro.  

EL AMOR

Lo encontramos varias veces, a lo largo del libro, en relatos como ‘Una estación de amor’, ‘El solitario’, ‘el almohadón de plumas’, ‘nuestro primer cigarro’ y ‘La meningitis y su sombra’, entre otros. Lo fascinante es que el autor no solo retrata el amor de pareja con precisión, sino también el sentimiento latente entre hermanos, entre padres e hijos, entre animales y dueños y otras muchas de sus formas. No siempre accede a el amor romántico, sino también a esa unión y complicidad entre individuos que, en determinadas ocasiones, termina siendo el anuncio de la tragedia.

LA LOCURA

Si tomamos la locura de forma literal, la verdad es que muy pocos de los cuentos mencionados la resaltarían. ‘El solitario’ y ‘La gallina degollada’ serían los más puntuales, sin embargo, Quiroga posee una destreza como escritor envidiable: y es que logra construir una narrativa partiendo de cosas tan cotidianas, y nos retrata, tan de cerca, situaciones del día a día, de la infancia, de las relaciones de pareja, que logra sembrar la inquietud en el lector de si no hay en nuestros actos más mundanos ciertas dosis de locura. Acciones, palabras, pensamientos que rozan una cierta privación del juicio. Lo cierto es que, si lo consideramos así, la locura está en los relatos de Quiroga mucho más de lo que a simple vista aparenta, y sumamente próxima a las conductas humanas.

LA MUERTE

Como lo dije antes, este es el elemento que aparece de manera latente el cada uno de los cuentos del libro. No lo digo solamente porque la mayoría tengan a la muerte como el tema central, como la excusa para el desarrollo del relato, o como el acontecimiento que marca la actitud de los protagonistas, sino porque de manera general la muerte hace parte de la atmósfera de las historias. La forma en que desarrolla los personajes, su actitud, lo que evocan sus palabras es la muerte, la muerte en más de un sentido. La muerte que deseamos, la muerte temida, la muerte que parece venir a pasos sumamente lentos, la muerte que nos alegra, la muerte con la que soñamos. Todas estas formas de muerte las narra Horacio de la manera más natural, porque de cierto modo, cada una de estas formas también hacen parte de la naturaleza.

Otra de las características que me gustaría destacar del libro es el papel que tiene los animales en este. El escritor no solo los humaniza, sino que también los convierte en seres sumamente racionales, incluso colocándolos por encima de la facultad lógica de los humanos. Existen relatos en los que, lo humano y lo animal intercambian su capacidad lógica, transfiriendo al humano los actos instintivos. Horacio Quiroga siempre fue un amante de la selva y de todo cuento en ella existiera y “Cuentos de amor de locura y de muerte” no es la excepción. A veces es necesaria la intervención del particular punto de vista de un animal para poder explicarle al lector lo que pasa por la cabeza del hombre, y el uruguayo explota ese recurso de manera tan natural que las historias terminan teniendo un grado de realismo del que solo la literatura puede dotarse.

La idea de haberles traído a Horacio Quiroga hoy no es que se lo lleven como el ya conocido ‘gran cuentista de terror latinoamericano’ sino, más bien, como uno de esos escritores esenciales en cualquier biblioteca. Un excelente ejemplo de la labor de un cuentista, de su compromiso con el lector y de la excelente opción que resultan ser estos relatos cortos para formar un hábito de lectura diario. También como la voz que nos confirma que el terror no solo se crea a partir de esas criaturas extrañas y monstruosas creadas por nuestra mente, sino que nace de los temores más humanos: de lo que no entendemos, de lo que desconocemos, de lo diferente, y cómo ese temor, tan inherente a la naturaleza humana, puede desarrollarse hasta convertirse en algo terrorífico.

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In Cronovisor Literario Dennis Diderot Francia Invidentes Sentidos Siglo de las luces

Carta sobre los ciegos para uso de los que ven


Esta vez elegí un libro que no es de latinoamerica por una sola razón: a lo largo de mi vida, en repetidas ocasiones me pregunté cómo "ve" el mundo un ciego y después de leer este texto pude crear una noción de ello. El día de hoy hablaré de Carta sobre los ciegos para uso de los que ven escrito por Dennis Diderot en el siglo XVIII, un libro que aparece en plena ilustracion.

Este texto es un ensayo literario escrito a manera epistolar que desarrolla en sí, de manera filosófica la percepción el mundo por alguien invidente. Para su desarrollo nos brinda el testimonio de tres ciegos: Puiseaux, Saunderson y Mélanie de Salignac. A través de ellos podremos vislumbrar una nueva manera de concebir todo aquello que nos rodea y de revaluar la función de nuestros sentidos dentro de los contextos a los cuales nos enfrentamos. 

Si bien, parece claro que los ojos son para ver, las manos para tocar, el oído para escuchar y así sucesivamente, vale la pena preguntarnos si esto afecta y cómo los valores supremos que rigen nuestro diario vivir. La propuesta de Diderot muestra que nuestra moral está influenciada por los sentidos que poseemos; por ejemplo: un hombre que nunca ve el sufrimiento, toda su vida se mantiene ajeno a este, puesto que para el solo existen las cosas que son tangibles; así mismo con la religión, un ser supremo que no se puede percibir con las manos no parece entonces confiable, añade así uno de los ciegos: "Si usted quiere que yo crea en Dios, tiene que hacérmelo tocar"

De esta manera muchos son los conceptos que cambian con los sentidos mediante ¿qué es la belleza para alguien que no puede percibir un color que demuestra una emoción o que identifica la escultura solo como un conjunto de sensaciones? ¿Es más valido el concepto de belleza de un vidente a un invidente? ¿por qué? Son muchas las preguntas que nacen de la incomprensión de una condición que no padecemos, sin embargo, el asombro frente a la construcción del mundo del otro es inevitable.

Tras esto, pasando el vinculamiento de lo que vemos y lo que somos, se nos explica otro tipo de cuestionamiento basado en los problemas de percepción de los objetos, aquí podemos ver como las  construcciones matemáticas logran hacer que los ciegos puedan percibir la geometría y también los planteamientos de la física y de la química de una manera cercana pero también completamente diferente a la de una persona vidente, mostrándonos que ninguna de las dos es mas valida que la otra y que incluso lo que vemos y lo que sentimos pueden contradecirse puesto que son dos filtros diferentes para procesar información. 

comprender como se adapta el mundo que parece creado para ser observado a seres que no tienen esta característica nos invita a intentar percibir de otra manera lo que nos rodea, porque  a veces el alma está en la punta de los dedos.

"¿Y qué son para usted los ojos?, le dijo M. de...Y el ciego le respondió: “Es un órgano sobre el cual el aire produce el efecto de mi bastón sobre mi mano”. Tal respuesta nos hizo caer de las nubes, y mientras nosotros nos mirábamos con admiración él continuó: “Tan cierto es que cuando coloco mi mano entre sus ojos y un objeto, mi mano está presente ante ustedes, pero el objeto está ausente. Lo mismo me sucede cuando busco una cosa con mi bastón pero me encuentro con otra”



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In 1965. Cronovisor Literario Literatura Japonesa Teatro Noh Yukio Mishima

"MÚSICA" DE YUKIO MISHIMA Y CÓMO LOGRAR ABORDAR LA LITERATURA JAPONESA SIN MORIR DE ABURRIMIENTO EN EL INTENTO.

Hablemos sobre literatura japonesa. Hasta hace un par de décadas, en occidente, el conocimiento sobre la cultura oriental era prácticamente inexistente. Sin embargo, hace algunos años, nombres como Haruki Murakami, Yasunari Kawabata, Kenzaburō Ōe y Yukio Mishima han empezado a aparecer en el panorama literario de occidente. La obra que vamos a utilizar como excusa para el post de hoy es del último autor mencionado. Se titula Música y fue escrito en 1965.

Antes de entrar directamente con el contenido de la obra de Mishima, vamos a dar un pequeño repaso sobre la lógica de la composición narrativa japonesa. Esto no lo hago porque sí, sino porque me he dado cuenta de que, a menudo, tanto en las reseñas escritas (al menos en español) como en conversaciones sobre el libro con otras personas, se suele tildar a Música como una historia aburrida y hasta sosa. Yo misma lo creía así, hasta que un ataque de curiosidad me llevó a comprender que esa percepción de la obra podría tratarse más bien, de una incomprensión lectora de mi parte.

La diferencia entre el cómo ha surgido y se ha desarrollado la cultura de oriente, y la cultura de occidente, es abismal. Las similitudes son más bien escasas y las veces en que, por lo menos desde el arte occidental, se ha intentado entrar en contacto con oriente, han sido contadas. (veamos por ejemplo a Antonin Artaud cuando, en la primera mitad del siglo XX, enriqueció la concepción del teatro occidental, manifestando su interés en el teatro oriental y complementándolos. Manifiesto que toma forma en ‘El teatro y su doble’ en 1938) Pero estos casos, como lo mencioné antes, no son abundantes, dando como resultado que, entre las culturas, exista una patente discrepancia.

Nosotros, como occidentales, estamos acostumbrados a asumir una narración de forma aristotélica (esto es: inicio, nudo y desenlace. Para no complicarnos tanto.) En condiciones normales, una novela occidental busca resolver un conflicto: lo presenta (inicio), lo desarrolla hasta llevarlo al clímax (nudo), y, para bien o para mal, lo resuelve (desenlace). Esta es la forma en que nos enseñan a leer desde que tenemos 3 – 4 años y es así como nuestra cabeza, por costumbre, aborda el contenido de lo que leemos. Esta no es la lógica que sigue la narrativa japonesa y, por lo tanto, tampoco sus lectores.

Gran parte de la narrativa japonesa se encuentra basada en la lógica narrativa del teatro Noh (Es decir en una forma no aristotélica de narración). En esta manifestación artística, el tiempo funciona diferente a como la cultura occidental lo propone. Aquí la historia se encuentra dividida en tres movimientos: Lento, Medio y Rápido. De esta misma manera se configura la narrativa japonesa. Es decir: sus novelas no tienen inicio, nudo, desenlace (o al menos no como occidentalmente lo asumimos) sino tres movimientos: lento, medio y rápido (hablando puramente de lo esencial).

Esto, palabra más palabras menos, significa el cómo el lector siente el desarrollo de una novela japonesa, los acontecimientos que propone el autor y su forma de narrarlos. Por eso podemos encontrarnos, fácilmente, con la opinión de que las novelas japonesas son desesperantemente lentas al principio y absurdamente rápidas al final. Esta configuración narrativa, a primera vista, puede resultar chocante para el lector acostumbrado a los textos configurados desde la lógica occidental, pero eso no significa (lo digo porque lo aprendí a las malas) que la obra sea mala. Eso sí, debo advertirles, que esto no quiere decir que TODAS LAS OBRAS JAPONESAS se sientan con ese ‘desarrollo lento’. Esto también depende mucho del gusto del lector por otros detalles dentro del estilo del escritor. Pero de forma purista, esa sería la concepción de la narrativa japonesa.

‘Música’ no es para nada la excepción. Es más bien la confirmación de la regla. La novela de Yukio Mishima, subtitulada “Una interpretación psicoanalítica de un caso de frigidez femenina” es la historia de Reiko, una hermosa joven quien posee la “incapacidad para oír la música”. Esta afirmación no resulta ser más que la metáfora formulada por Reiko al Psicoanalista quien lleva su caso, para darle a entender que a lo que se refiere, es a su incapacidad para sentir orgasmos. La novela se nos presenta a modo de diario donde el narrador es el propio psicoanalista quien ha llevado el caso de Reiko Yumikawa. De aquí en adelante la historia se centra en los desesperados intentos de un médico que intenta curar a su paciente y una paciente que está decidida a no revelarle al médico la razón de ser del problema.

En la historia intervienen mas bien pocos personajes, siendo aún menos los que resultan indispensables para la historia. Sin embargo, ir descubriendo el carácter y la evolución de estos contados personajes se convierte en el empuje que necesita el lector para no abandonar el libro. El relato es, también, un repaso de varios de los trastornos que una persona normal, que no se dedica a la psicología, habrá oído alguna vez: complejo de Electra, histeria femenina, complejo de castración, etc.

No les voy a mentir: el libro tiene un desarrollo lento. Pero no porque sea un mal libro sino por todas las razones que les he dado arriba. Lo que les quiero recomendar, si van a leer por primera vez el libro, o por si ya lo leyeron, les pareció fatal, pero le quieren dar otra oportunidad, es que intenten disfrutar otros aspectos de la obra, más que afanarse por si el conflicto se va a resolver o no. Los detalles de las descripciones y los pensamientos del psicoanalista no están allí puestos de forma gratis y conforman una gran parte de la lógica de la narración. Los sentimientos de los personajes, las historias alternativas que surgen de repente, las largas cavilaciones del doctor, los giros inesperados…van más allá de unas cuantas páginas llenadas por capricho. Son, más bien, la forma que Mishima tiene para expresar la complejidad de la mente y el cuerpo humano y su relación con la sexualidad y el amor. Traten de percibir ello, de asumir la obra, no esperando una historia común de occidente, sino teniendo en cuenta todo lo que la narrativa japonesa supone.

Sin duda, no es la mejor obra del escritor pero les aseguro que, si la ven con ojos nuevos, tampoco es la obra aburrida y decepcionante de la que muchos hablan. Seamos coherentes y no intentemos leer obras orientales con expectativas occidentales. Verán como marca un claro punto de diferencia.


¡Gracias por leer!

   

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In Cronovisor Literario Introducción a la filosofía de la música Lewis Rowell

Filosofía de la Música, Nueva Mirada al Ritmo.

Enseñanzas. El día de hoy en el Cronovisor Literario les presentaré un libro que me gustó personalmente muchísimo: Introducción a la filosofía de la música. Antecedentes históricos y problemas estéticos del autor Lewis Rowell, del año 1985.

Si bien, nunca he sido muy cercana a la filosofía, a la música sí y a lo largo del tiempo he buscado las maneras de poder ampliar mi visión respecto a ella a través de distintas voces que la viven muy diferente a mi y a los demás. Aquí, presentan la música como una forma para acercarnos al conocimiento, haciendo un recorrido por diferentes teorías filosóficas y problemas estéticos que se han presentado a lo largo de la historia. 

El autor, rápidamente por medio de los primeros capítulos nos muestra  la música no como una respuesta sino como un gran contenedor lleno de dudas. Me parece ver en este libro  un  mecanismo que de a poco vamos escudriñando para descifrarlo. Brindando diferentes cuestionamientos nos invita lentamente a ser mas conscientes de lo que la música es como proceso y producto de algo, como método para llegar a la verdad.

En qué momento  existe la pieza musical, cómo funciona, qué me genera y si es hermosa pero me hace mal, son unas cuantas de las muchas preguntas que se nos dan y que al fin y al cabo no terminan teniendo ninguna respuesta certera mas que la reflexión continua de nuestra afectación estética. 

Despues, pasadas las preguntas comienzan a presentarnos distintos elementos estéticos de la música en las diferentes teorías filosóficas empezando, obviamente, desde Grecia antigua, que nos deja ver esta rama de las artes como un elemento más espiritual y formativo.

Considero que más que un libro de teorizacion es un libro de interiorizacion que nos enseña a no pasar completo lo que escuchamos sino a comprender el porqué y el cómo se está haciendo aquello que reproducimos.

Para terminar, puedo decir que es un libro apto para todos, pues nos deja ver que mas que un proceso creativo en el que se unen notas y se escriben letras, es todo un trabajo interior de preguntas y respuestas que se da siempre sin importar la época, la clase social o el lugar donde se habita.

"Este libro es para aquellos lectores cuya curiosidad acerca de la música es insaciable, para los "estudiantes de música" en el sentido mas amplio de la expresión. En esta categoría incluyo tanto a aquellos cuyos intereses musicales son mas humanísticos que técnicos cuanto a quienes se están preparando para encarar carreras musicales. Introducción a la filosofía de la música no se dirige específicamente a musicólogos y filósofos, aunque espero que unos y otros puedan hallar aquí algo de su interés. Sólo sugiero que el lector se provea de un conjunto de experiencias musicales tan diverso como les sea posible, ya sea adquirido frecuentando conciertos, poseyendo una colección de discos, o bien participando con la interpretación aficionada de música o la practica profesional."



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In Chile Cronovisor Literario Feminismo Marcela Serrano

¡Las que continuamos resistiendo!





El día de hoy, Nonserviam pretende visibilizar las voces literarias. ¡Bienvenidos y Bienvenidas!  

Ya lo habíamos dicho en nuestra primera entrada, todas nosotras hemos vivenciado la música y la literatura a modos distintos que de alguna manera han desarrollado nuestras más grandes  pasiones. En mi caso, mi experiencia me llevó a la búsqueda de todo aquello que avivara mis luchas colectivas como mujer. Así que en esta entrada vengo a hablarles de la novela feminista “Nosotras que nos queremos tanto” escrita por la autora  Marcela Serrano en 1991. 

La autora nos introduce  en el mundo de las experiencias cotidianas de cuatro mujeres que después de un largo tiempo logran reencontrase en una cabaña de verano en la zona de Los Lagos, al sur de Chile,  para confrontar las problemáticas que han vivido durante los años que no han estado juntas y rememorar cada detalle que en el pasado las unificó.

A pesar de sus pensamientos políticos, amorosos y laborales, algo las articula aún , todas fueron victimas de una sociedad que decidió construirlas al unisono con la transición del gobierno de Allende a la dictadura de Pinochet. 

Maria, creció en una familia pudiente,criada por su nana, se desarrolló en un contexto donde la presión del conservadurismo de sus familias recaería sobre ella. Isabel asumió la crianza de sus hermanos. Sara crece con tías quienes procuran convencerla de no estudiar, y por último, nos encontraremos con Ana,quien narrará la historia.

En la obra se realizan saltos en el tiempo que describen detalladamente las vivencias  de cada una de estas mujeres. Cada huella une el lazo de las batallas que si bien son vividas a manera individual,les une en un mismo sentido, todas deseaban quebrar las condiciones que se les había impuesto para vivir.

Una cosa es clara, Marcela hace un alto énfasis en la posición  de la relación hombre- mujer y la  poca flexibilidad ante las vicisitudes y modelos de la mujer que añoraba le permitieran empezar a ser, pues allí se instaura la problemática, en la la existencia de la mujer en sociedad.  

En consecuencia, no se hablará del amor que  vende el mundo del amor del consumismo. El amor que allí se representa,es el real,el que va más allá del contrato social y la experiencia que se ha colado en nuestro día a día.

Sin duda es un relato muy sencillo con un trasfondo de escalas gigantes. La unión de estas amigas es el tema central,esta hermandad conforma una gran maza.La finalidad es clara, no es la lucha individual aquella que nos hará vencedoras, es la unidad como mujeres por continuar creando rupturas en nuestro diario vivir, sin limites, sin distinciones de edad,raza, o religión, desde la simplicidad. De esto queridas y querido lectores se trata ser feminista, de resistir en tan nefastas épocas donde cada amanecer se nos sigue construyendo, o mejor dicho destruyendo. 


Les invito entonces a dejarse llevar por la voz de esta autora, y para producir el antojo, dejaré un fragmento de la novela, 

Las “niñitas”, como solía referirse a ellas su madre, estaban destinadas a cumplir un brillante itinerario: la educación básica y media en un buen colegio particular, católico y de habla inglesa. La educación superior —era bueno que la tuvieran, no necesariamente que ejercieran— sería en la Universidad Católica. Ojalá una pedagogía o algo relacionado al concepto de servir al prójimo (pero sin rebajarse, no Enfermería). Esto les daría una base intelectual y cultural que les ayudaría a batírselas bien en cualquier circunstancia. Podrían elegir entre los mejores hombres de la sociedad para desposarse, pues también contaban entre sus atributos con una buena dote. Serían socialmente cotizadas, no les faltaría savoirfaire en la vida mundana y terminarían siendo importantes apoyos para las carreras de sus maridos. Heredarían la belleza y sociabilidad de su madre, la inteligencia y disciplina de su padre. La elegancia era un don de todas las mujeres de la familia y con ella sabrían conquistar el espacio que les correspondía. Casi por sangre, habría acotado la abuela. Ojalá los maridos fuesen abogados, médicos o ingenieros. Había algunas prohibiciones, pero mínimas. No deberían casarse con un ex cura, con un sociólogo o con un funcionario de Relaciones Exteriores. Se miraría con muy buenos ojos que alguno resaltara en la política, hubo tantos en la historia de la familia. Quizás otro sería embajador: ¡qué bien harían ese papel las niñitas! Y si alguno entendía de agricultura, bienvenido sería para hacerse cargo de las tierras familiares en el futuro.
Pero también las niñitas debían ser buenas. Amar a su prójimo como a sí mismas. Nunca ostentarían riqueza pues ello no era piadoso, aunque de paso, eso también era característica de los nuevos ricos y considerado “siútico” en la familia. La caridad debería estar siempre presente y cada una elegiría su manera de hacer el bien según su situación en el mundo. (Doña Marita cargaba con una serie de protegidos, por lo cual nunca faltó una mano extra en la casa.) Serían los bastiones de sus familias, sabiendo situarse siempre en segundo lugar, sin opacar a los maridos ni haciéndoles ver cuánta fuerza tenían.
El matrimonio y la maternidad las realizaría de tal manera que no cabrían en sus vidas las turbulencias del espíritu ni el desasosiego. Y si por alguna circunstancia de la vida —nadie puede ignorar su posibilidad— los matrimonios les deportaran dolor, la maternidad lo sublimaría. Debían estar muy atentas a la elección del esposo, pues tendrían sólo uno. Para ello, la señora Marita era liberal: que tuviesen mucho tiempo y libertad en la edad de pretender.



¡ Unidas venceremos! 


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